15% de descuento pagando vía transferencia
3 cuotas sin interés y envíos en el día!

Dejé un contrato en Europa para volver a casa.

Esta es la historia de cómo un chico de 17 años con ganas de comprarse un mate armó uno de los emprendimientos más auténticos de Argentina.


Todo empezó hace más de 7 años. Tenía 17, jugaba al fútbol en Dock Sud y estaba terminando el colegio. Quería comprarme mi primer set de mate — pero no me alcanzaba la plata.
Entonces hice algo distinto: conseguí un bolsón de 20 kilos de yerba Canarias por redes y empecé a venderla en el club y en estaciones de tren. Ganaba 80 pesos por kilo. Con lo que junté compré mis primeros mates, bombillas y termos… y empecé a venderlos uno por uno.
"Así empezó a crecer todo… hasta que tenía el quincho de mi casa lleno de mates y a mi vieja con ganas de echarme."
Ahí apareció Isma, mi mejor amigo. Juntos empezamos a crecer cada vez más — hasta que llegó un pedido que lo cambió todo: 220 equipos de mate para una empresa. Y así nació nuestro primer showroom.

A comienzos de 2025 me surgió la oportunidad de ir a jugar al fútbol a Portugal. Era el sueño de mi vida — así que me fui.
Pero estando allá, lejos de todo, empecé a sentir que algo me faltaba. Extrañaba las cosas simples. Un mate con mi viejo. Un asado con amigos.
"Mates Bayres no era solo un emprendimiento. Era parte de mi propósito."
Entonces tomé una decisión difícil. Dejé dos años de contrato y volví a casa.

 
No importa lo que hagas — sino con quién elegís compartirlo. Nuestro desafío es que cada mate que elijas no sea solo un mate, sino un compañero de historias increíbles.